L´Oréal, Calvin Klein y Etsy: Una tendencia, un proyecto, una realidad

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En el Congreso Internacional de Marketing del 2013, la conferencia de Brand Hunting (que ya fue motivo de un artículo anterior) impartida magistralmente por Gaby y Sandra Arriaga, trató la importancia de anticiparse a una tendencia, identificando conductas y rasgos característicos en el comportamiento y accionar de la gente y efectivamente muestra cómo se mueven, piensan y actúan de una manera diferente.

En esa ponencia hubo ejemplos de cómo Blockbuster y Kodak no lograron identificar cuándo y cómo su público migró a nuevas tecnologías y necesidades, ávido de evolución, comodidad y actualización.

Sin embargo, también hablaron de cuestiones positivas y aciertos que ha habido en el campo de las tendencias (de lo que hablaré en este artículo) concretamente el caso de L’ Oréal, Calvin Klein y Etsy.  

El primero hace gala de su visión y se lanza al mercado varonil con productos de belleza, higiene y cuidado personal. El tiempo le da la razón y los hábitos masculinos se mueven hasta acuñar términos como: metrosexual o hipster (que invierte del 25 al 28% de sus ingresos en cuidado personal) o al indicador que dice que en oriente el 30% de las cirugías se las hacen los hombres.

Calvin Klein identificó hace algunas décadas que la imagen del hombre de los años ochenta (que proyectaba masculinidad) con bigote y pelo en pecho comenzaba a evolucionar hacia un modelo más fresco, cuidado, trabajado y enérgico pero igual de viril.  De la moda, pasó a tendencia y posteriormente a un referente: el uso de los calzoncillos que dejaba ver la marca, hoy totalmente posicionada. Un ejemplo de esa transición es el video de Marky Mark y cómo en 1991 la hombría se veía de otra forma http://www.youtube.com/watch?v=-eSN8Cwit_s

Y Etsy, sin duda uno de los proyectos mejor logrados, más loables y que mayor respuesta han tenido, tomando en cuenta que se concreta en un momento de crisis, siendo la vía para enaltecer la propuesta de artesanos de todo el mundo, de productos hechos a mano y reciclados, celebrando la capacidad, creativa, productora e imaginativa de las personas.

¿Qué es Etsy?

Etsy es un mercado usado por gente de todo el mundo para conectar, comprar y vender productos únicos. Su misión es “imaginar un comercio nuevo para crear un mundo más feliz y sostenible.” Además cuenta con un certificado B, un nuevo tipo de compañía que usa el poder de empresas para solucionar problemas sociales y medioambientales.

Lo interesante de este sitio-proyecto-negocio-compañía es que surgió en un momento de crisis, ante la necesidad de la gente por autoemplearse y mostrar sus capacidades creativas; posee una página de internet intuitiva, manejable, excelente diseño y que da mayor comodidad a quien se registra, mostrando los artículos a detalle.  Además, puedes conectar por Twitter, Facebook, Tumblr, Youtube, Pinterest, Flickr, iTunes y blogs de muchas partes del mundo. http://www.etsy.com

Categorías como vintage, arte, niños, hogar y estilo de vida, craft supplies, bisutería, mujer, hombre, artículos populares, materiales para artesanías y bodas hacen de Etsy un sitio muy interesante para comprar pero también para vender (cobran 3.5% de comisión por artículo vendido).

Y algo digno de resaltar, Etsy no se quedó sólo en el mercado de los adornos navideños, manualidades y restauraciones, sino que puedes encontrar accesorios para tu celular, laptop, productos hipster, vintage, reciclados, restaurados y un sinfín de ideas – que parecieran producto de la imaginación – pero que a lo largo de estos años la gente se ha encargado de llevarlos a la realidad.

Puede que la inspiración no llegue en este momento pero cuando lo haga que te encuentre trabajando.

Alejandro Pérez Pineda

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La autodeterminación, el talento y la empatía

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Toda organización, por muy grande o pequeña que sea, necesita de colaboradores que cuenten con tres características esenciales, y no sólo para coadyuvar al cumplimiento de los objetivos institucionales, sino para crecer como profesionales y personas: la autodeterminación, el talento y la empatía.

En cualquier empresa hay imprevistos, el cliente es lo más importante o “todo urge para ayer”, aquí es donde entra la autodeterminación.  Para saber qué tanto estoy dispuesto aportar, qué tan comprometido estoy con el trabajo, pendientes y entregables.

En la Universidad no me enseñan la materia de paciencia o de explicar a mi familia  por qué llego tan tarde del trabajo cuando hay emergencias, por esta razón, hay que ser honestos, directos, tener mucha comunicación con nuestros seres queridos y compartirles el impacto que puede tener nuestra actividad así como la importancia de que nosotros estemos ahí para dar solución.

El segundo punto es el talento.  Es innegable que todas las organizaciones lo buscan, desean desarrollarlo, promoverlo y en muchos casos, retenerlo. Tal vez se ha empleado de manera errónea el concepto “talento” pues realmente es esa capacidad que la gente tiene para desarrollar tareas y actividades, no sólo con facilidad sino a la primera, sin errores y además aportando valor.  Hoy en día, “talento”casi siempre se refiere a un nuevo recurso que se integra a la institución.

El talento es pretendido y perseguido porque quienes lo poseen, tienen innumerables capacidades que van desde la administración, homologación de conceptos, conocimiento de tecnología, sapiencia en la escritura, maestría en la oratoria o don en la gastronomía hasta habilidad en las negociaciones. El talento puede salvar a una empresa, meterla en cintura o proyectarla aprovechando sus ventajas diferenciales.

Y por último, la empatía, el ponerme en el lugar y los zapatos de los demás.  Darme cuenta cómo impacta mi retraso – aunque sea por una hora – en mi trabajo o que mis entregables tengan un error.  Saber que una mala planeación o resultado puede desencadenar en que una tonelada de camarones se eche a perder porque los trámites para su distribución no estuvieron a tiempo, que una familia se quede sin comer, que un establecimiento (con todo y su equipo de colaboradores) no reciba el distintivo H o que el mal cálculo de combustible deje varada a una excursión con recursos limitados. Ante esos escenarios, no hay más que comprometerse al cien por ciento, sabiendo que el futuro, el trabajo o la permanencia en el mercado de una empresa dependen de mi talento y autodeterminación.

Un colaborador con estas virtudes es de gran valor en una organización, pero en la mayoría de las ocasiones es el líder, jefe o responsable quien tiene obligación de inculcar este tipo de conductas en las personas, de guiarlos y compartir, basado en la experiencia, cómo actuar y manejarse en situaciones desconocidas o comprometedoras.

Alejandro Pérez Pineda

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El entorno, el ambiente y el espacio

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Se dice que las tortugas crecen dependiendo del lugar al que son confinadas y al espacio que tienen para caminar, nadar, correr y trepar.  Pueden medir quince centímetros o alcanzar los dos metros de longitud. ¡Gran diferencia! ¿no?

Un caso muy similar ocurre con las personas ya que para su desarrollo y crecimiento influye de manera sustancial el entorno, el ambiente y el espacio en el que interactúan. Tres conceptos con diferente impacto pero que se complementan para el óptimo funcionamiento de una empresa en cuanto a clima laboral.

El entorno es lo que rodea a la empresa, el sitio en el que se encuentra, los accesos, el transporte, las vías de comunicación, lugares de recreación e interacción. Por ejemplo, si no hay lugares de comida cerca o los que hay son de mala calidad o caros, es bastante recomendable el acondicionamiento de una cafetería, establecer horarios y recomendaciones como evitar la sobremesa (para que otros puedan comer), compartir la mesa, etc.

De igual forma, aspectos como el estacionamiento (de la organización o pensión) y la asignación de lugares son de vital importancia, ya que genera tranquilidad a las personas que llevan su automóvil y evita que desde temprano vengan desgastándose o peleando con el tránsito por querer alcanzar un lugar.

El ambiente depende de una cultura corporativa, así como su correcta aplicación y de la situación de la empresa.  Una organización rígida, inflexible, con las llamadas ‘vacas sagradas’ o preocupada por cuidar los centavos en vez de los pesos, vivirá un ambiente tenso, difícil y de incertidumbre. En cambio cuando hay una cultura de transparencia, puertas abiertas, flexibilidad, alta escucha, retroalimentación, cordialidad y respeto el ambiente cambia y genera sentido de pertenencia, empatía con la organización y también con las personas que colaboran en ella.

Una organización que no restrinja las salidas (por un café, a tomar aire o por algo para almorzar) o limite los accesos a redes sociales e incluso llamadas a números personales pero que establezca acuerdos basados en las necesidades de su gente, propiciará una reciprocidad bien entendida y por ende, el compromiso  de cumplir, responder y trabajar de acuerdo a los tiempos que marque la empresa. Por eso son importantes los acuerdos y la comunicación, para no confundir libertad con libertinaje.

El espacio se refiere al aspecto físico que le corresponde a cada persona en una organización, es decir, su lugar.  El escritorio, silla, mobiliario y herramientas que tiene para trabajar.  No es lo mismo estar concentrado solamente en el proyecto y el tiempo que le queda para entregarlo que distraerse por estar acomodando una calza en el escritorio, arreglando una silla coja o peor aún, rogándole a su máquina para que no se pasme y le permita trabajar.

Asimismo, las recomendaciones para mantener un lugar limpio y ordenado son indispensables y con esto, proyectar una imagen pulcra, profesional y agradable, no sólo a las visitas o clientes, sino a nuestros compañeros de trabajo y poder laborar a gusto.  Evitar comer en el lugar de trabajo, guardar alimentos perecederos en los archiveros o que desprendan olores penetrantes son medidas que se pueden tomar desde un inicio.

Estos pequeños detalles hacen la gran diferencia para que un colaborador rinda, se sienta a gusto y genere un compromiso profundo e intrínseco hacia la empresa. La detección de desperfectos y mantenimiento de sistemas, mobiliario y herramientas deben ser una tarea constante para optimizar el desempeño de los colaboradores.

Alejandro Pérez Pineda
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Brand Hunting: Ver el futuro hoy o morir en el intento

En el pasado Congreso Internacional de Marketing, celebrado en el Colegio de Estudios Superiores México y que tuvo la participación de Octavio Regalado, fundador de InteleKia y cofundador de dosensocial y Marketeros Nocturnos, Luis Maram Director de marketing en Expok, Comunicación de Responsabilidad y Sustentabilidad Corporativas, Anasofía Sánchez, Directora de negocios para Facebook México entre otros, hubo una conferencia en especial que llamó mi atención: Brand Hunting teniendo a las hermanas Sandra y Gaby Arriaga como ponentes.

Hablaron de la importancia de anticiparse a una tendencia, identificando conductas y rasgos característicos en el comportamiento y accionar de la gente, que efectivamente muestra que se están moviendo, pensando o actuando de una manera diferente.

Hay un ejemplo muy claro para ilustrar esta situación: El caso de Blockbuster.

Hace unas semanas Joseph P. Clayton, CEO de Dish Network Corp, empresa que adquirió a Blockbuster Inc en 2011 hizo una desatinada declaración “Esto no es una decisión fácil, pero la demanda de los consumidores se está moviendo claramente a la distribución digital de entretenimiento en vídeo” con lo cual reafirma su desconocimiento de esta tendencia, ya que el decir ‘se está moviendo’ está muy lejos de la realidad, la cual evidencia que ‘hace mucho tiempo se movió.’

A pesar de que Blockbuster cuenta con franquicias en muchos países, los cuales están tomando acciones para no compartir el destino fatal de su matriz, todo parece indicar que ‘la suerte (aunque no tiene nada que ver el azar) ya está echada’

¿Cuáles fueron los ‘errores’ que cometieron y no tuvieron la visión para evolucionar?

Definitivamente ignorar el futuro de su público, esa miopía en la innovación que les impidió ver que el consumidor no quiere perder tiempo ni ser castigado, que la televisión dejó de ser el medio para ver películas y sobre todo, que el cliente quiere que sepas quién es, que le entregues opciones personalizadas de acuerdo a su historial, a su perfil y por ende, a sus gustos.  Blockbuster: Crónica de una muerte anunciada, disponible en Netflix.

El anticiparse a una tendencia no es tarea fácil, debe gestarse un fuerte cambio para que se diferencie entre una moda o movimiento. Ese factor puede ser un cambio de valores o de hábitos (la sociedad e incluso las personas no cambian esto con facilidad).

En la actualidad, la tecnología, lo estético antes que lo práctico, el cuidado por el planeta, los animales, el rescate de lo artesanal, lo reciclable y ‘retro’ están marcando la pauta y siendo algo constante en el pensamiento de las personas.  El secreto de la permanencia de una empresa es entender el cambio, el contexto y anticiparse a una tendencia.

Y aunque podemos estudiar, buscar anticiparnos, estar al pendiente de los cambios sociológicos, culturales y tecnológicos, es un hecho que no podemos ver el futuro en base a lo que existe hoy.  Y si no, también pregúntenle a Kodak.

Aunque no habla propiamente de la estrategia, identificación o estudio de las tendencias, un sitio muy interesante para ilustrar un poco la importancia – en el sentido comercial – es: http://www.trendhunter.com/ pueden visitarlo para que se den una idea.

Alejandro Pérez Pineda

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