Lo que hago y cómo lo hago

redes

Hoy vivimos una realidad en la que la tecnología se ha vuelto protagonista de nuestras vidas; es tanta la información que se comparte y de manera tan rápida que necesitamos estar actualizados en medios de interacción, nuevas plataformas y redes sociales para que nuestra voz, negocio o empresa se escuche y la gente sepa que existe.

¿Qué necesito de ti?
Apertura, escucha y visión. Que me platiques cuál es tu visión, tu misión y lo que te hace diferente, tus productos/servicios estrella, lo que te impulsó a trabajar en este ramo y lo que quieres dejar en cada uno de tus clientes.
• Con esa información te hago una propuesta con las redes sociales que te convienen, cómo podemos explotar las bondades de tu negocio y qué tipo de contenido te conviene.
• Una vez aceptada la propuesta comienzo a generar contenido como postales, frases, textos y cualquier concepto creativo que se acomode al giro de tu negocio. Si es necesario hacer una sesión de fotos o sesiones para que me compartas ideas o información, lo hacemos.

¿Y luego?
Me encargo de abrir tu Facebook, Twitter, Pinterest, Instagram, Foursquare, Linkedin, Tumblr, Google+, Youtube o la red social que le convenga a tu negocio, le doy seguimiento, lo administro, busco generar interacción y comunidades en el área donde se encuentre tu negocio y que estén interesadas en consumir tu servicio/producto
– Administrar de una a dos redes sociales.
– Subir de una a dos publicaciones diarias.
– Generar y administrar contenido.
– Promociones/ casos de éxito (testimonios)
– Posteo de fotografías con explicación o información.

¿Por qué yo?
Soy licenciado en ciencias y técnicas de la comunicación con 10 años de experiencia en comunicación organizacional, marketing, generación y redacción de contenido. Desde el 2012 me dedico al estudio y administración de contenido para redes sociales. Estoy convencido que las PYMES y negocios locales merecen un trato de primer nivel, un marketing profesional y a un precio justo, por eso ofrezco mis servicios de esta manera: para bajarte el costo, porque me gusta elegir con quienes trabajo y porque así he encontrado clientes que hoy están satisfechos y juntos estamos creciendo. Y por último, porque me adapto a tus necesidades y podemos negociar.

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No apagues tu teléfono, mejor abre tu mente.

generacion

El video que ha estado circulando en internet sobre el uso excesivo de redes sociales y lo que nos estamos perdiendo del mundo real es muy cierto. Evoca a la nostalgia, al romanticismo y al siglo pasado. Desde mi punto de vista es incoherente porque se valió de las redes sociales para volverse viral y ser visto por millones de personas que inmediatamente lo compartieron en sus muros con mensajes como: ¡Para pensar!, ¡Es cierto!, ¡Qué nos está pasando!, ¡Triste realidad! y otros cientos de títulos que nuestra actual mente marketera nos avienta para llamar la atención.

Por supuesto que es una pena que las relaciones humanas, el contacto cara a cara, las reuniones familiares, las pláticas y el esfuerzo por animarse a entablar una conversación con un desconocido se vean coartadas por el monopolio de las redes sociales en la mente del consumidor pero ¿saben qué? No es culpa de las redes sociales, es culpa de las personas.

Cuando se inventó la radio o la televisión y comenzó su desarrollo ya con programación y horarios establecidos había programas que literalmente idiotizaban a los radioescuchas y televidentes. Gente que no tenía dinero para adquirir un aparato pagaba a otros una ‘renta’ para escuchar o ver un programa (tal como hoy, sólo que ahora se llaman planes de renta mensual o de prepago y se pagan a una compañía). Poco a poco la gente fue acostumbrándose a esos maravillosos inventos, a verlos como entretenimientos y seguir con su vida.

Cuando se dio el boom de internet ocurrió algo similar, la gente pasaba horas frente a la máquina, seducida por la información que podía encontrar, las relaciones que podía tener y los lugares a los que podía llegar. Igualmente la fiebre pasó y hasta se implementaron muchas de las bondades de la red dentro de las oficinas y para cuestiones laborales.

Hoy se está dando un paso más, la diferencia es que las redes sociales piden más información acerca de nosotros y por eso volvemos a un teléfono intuitivo, inteligente y casi indispensable pero así como le otorgamos ese poder también podemos quitárselo.
No tiene que haber una ruptura o una decisión extrema de apagar los celulares y las redes sociales para que nuestra vida vuelva a ser como antes, basta ajustar el interruptor entre el entretenimiento, la exposición social, la satisfacción que da el saberse leído, compartido, retwitteado o reconocido y el respeto por la presencia de otras personas que buscan más que una interacción en línea.

La historia que cuenta el video sobre la persona que está buscando la dirección es encantadora, como de cuento de hadas pero ¿y si lo hubieran engañado y mandado a un lugar donde estaban esperando para asaltarlo? Lo mejor hubiera sido prender su GPS y encontrar su destino para llegar sano y salvo ¿no? ¿O qué tal si su Foursquare le hubiera recomendado una cafetería cercana y él hubiera decidido ir a tomar un capuchino antes? ¿Qué tal si hubiera visto un tip del alcalde, supongamos una tal Moni Luna, y que estuviera en ese momento? ¿y si se hubiera acercado y comenzaran a platicar? Todo es una suposición, una realidad aderezada con utopías y posibilidades, lo que es realmente cierto es el tiempo y atención que le queramos dedicar a nuestras actividades, amigos, familiares, mascotas y nosotros mismos.

Cuando es más fuerte la necesidad de compartir un estado, de saber cuál es el tending topic, de postear una foto, etiquetar a amigos, recomendar un lugar, ver un video viral, contribuir con un like, un favorito o ser parte de una comunidad virtual que el interés por mirar a los ojos a las personas en una conversación, tomar un café, leer o platicar acerca de un problema, libro o película, degustar una comida, pasear con las mascotas o simplemente salir a caminar sin cables ni aplicaciones entonces sí se está cayendo en un exceso y todos los excesos son malos.

La decisión depende de la madurez y equilibrio emocional de cada persona. Desde mi punto de vista las redes sociales son algo que va a durar mucho tiempo, se irán perfeccionando al punto de parecer indispensables pero nosotros siempre vamos a tener el poder de determinar qué importancia y tiempo queremos brindarles.

Dijo Albert Einstein “Temo el día en que la tecnología sobrepase nuestra humanidad. El mundo solo tendrá una generación de idiotas.”

Yo temo más el perder esa humanidad y lo veo a diario: guerras, muertes sin razón, esclavitud, racismo, desnutrición, hambre, enfermedad, violencia hacia los animales, desperdicio de agua y recursos naturales. Es todavía más grave tener una generación de monstruos que de idiotas.

¿De qué video hablo?

Alejandro Pérez Pineda
Sígueme @alexperezpineda

El proyecto de lo que proyecto: Cifras, datos y recomendaciones de Facebook

slide fb

Hoy la información que llega a nosotros no solamente se refiere a datos, estadísticas, texto y en general contenido, no.  Hoy hay muchas personas detrás para generarla, y esa información también tiene nombre y apellido: tal cual aparece en nuestro perfil de Facebook.

En cifras de Anasofía Sánchez, directora de negocios de Facebook México, esta red social que comenzó en el 2004 – con el objetivo de hacer al mundo más abierto y conectado – contaba en 2007 con 50 millones de usuarios,  los cuales duplicó para el siguiente año y dio paso a un impresionante crecimiento durante el 2008, 2009, 2010 y 2011 para llegar a la estratosférica cantidad de 1 billón de usuarios al mes (a nivel mundial) en el 2012, lo que significa 5.5 billones de historias al día.

Simplemente en México hay 47 millones de usuarios al mes, por lo que encontramos (en promedio) 100 historias al día en el celular y por eso trasciende la información que compartimos a través de esta red.

Algo que mencionaba Anasofía Sánchez es la importancia de las imágenes ya que mensualmente y sólo en México se comparten 553 millones de fotografías, lo que genera 7.2 billones de likes y 2.2 millones de comentarios y, con 353 millones de updates, nuestro país es el quinto con más usuarios en el mundo.

Nuevamente toma relevancia e impacto lo que subimos a Facebook, por esta razón, toma en cuenta estas 10 recomendaciones:

1. Cuida tu ortografía.

2. Trata de no publicar cuando estés enojado ni lances maldiciones a ver a quien ‘le queda el saco’.

3. No es recomendable subir todo lo que haces o ‘se cansarán de ti’.

4. Evita compartir tu ubicación en donde quiera que estés, además de que te vuelves blanco fácil; por ejemplo, ir a la Farmacia no aporta mucho (a menos que le agregues información como si hay envío a domicilio, el teléfono y descuentos) eso es información de valor.

5. Otorga el crédito al fotógrafo, autor o responsable de publicaciones originales.

6. No creas que un like o comentario va a cambiar la situación política, religiosa o social.  Mejor infórmate, consulta opiniones de expertos y lo más importante: escucha.

7. A veces ‘está permitido’ pedir ayuda para concursos y solicitar likes pero no abuses.

8. Cuando se abra una discusión trata de solucionarlo en persona, si no se puede levanta el teléfono y en última instancia hazlo por inbox.

9. Recuerda que madurez es llorar en silencio y en solitario, sin publicar tus problemas y detallar todo tu drama en redes sociales.

10. Procura no ‘presumir’ de más tus bienes.  Los amigos de tus amigos pueden no ser los tuyos.

Genera y trabaja tu propia marca en Facebook, al principio puedes ‘sonar’ a copia pero poco a poco encontrarás tu identidad.  Recuerda que una marca es una colección de imágenes en la mente del consumidor (Octavio Regalado).

Sólo define qué quieres que se imprima en la mente de la gente… si lo que eres, si lo que haces, si lo que tienes o lo que no eres, haces ni tienes.

Alejandro Pérez Pineda

Sígueme en Twitter: @alexperezpineda